Salsas caseras para acompañar tus platos.
La salsa de ajo y aceite tradicional, cremosa y con el punto justo de intensidad.
La base perfecta para mil salsas derivadas, lista en cinco minutos.
La salsa blanca clásica para croquetas, lasañas y gratinados.
El aliño de toda la vida para ensaladas y verduras a la plancha.
La salsa argentina de perejil y ajo, imprescindible para las carnes a la parrilla.
La salsa italiana de albahaca y piñones, perfecta para pasta fresca.