Sopa rusa de remolacha con verduras y carne, de color rojo intenso y sabor agridulce.
Tiras de ternera salteadas con champiñones en una cremosa salsa de nata agria.
Pequeñas empanadillas rusas rellenas de carne, hervidas y servidas con nata agria.
Polenta rumana cremosa servida con queso salado y nata agria, un plato humilde y reconfortante.
Buñuelos rumanos de queso fresco fritos, servidos con nata agria y mermelada.
La versión ucraniana del borsch, con alubias y manteca de cerdo, más espesa que la rusa.