Codillo de cerdo cocinado lentamente hasta quedar tierno por dentro y crujiente por fuera.
Guiso vienés de ternera con abundante cebolla y pimentón, más espeso que el húngaro.
Pequeñas salchichas rumanas sin tripa, especiadas y hechas a la parrilla.
Versión checa del gulasch húngaro, más espesa, servida tradicionalmente con knedlíky.