Sopa griega de alubias blancas con verduras y aceite de oliva, considerada el plato nacional griego.
Guiso finlandés de carnes variadas cocinadas muy lentamente con solo cebolla y especias.
Lohikeitto, una cremosa sopa finlandesa de salmón y patata con eneldo fresco.
Pierna de cordero islandés asada lentamente con hierbas, muy tierna y aromática.
Plokkfiskur, una cremosa mezcla de pescado y patata cocida, típica de la cocina islandesa.
Sopa escocesa cremosa de bacalao o eglefino ahumado, patata y puerro.
Panceta ahumada cocinada con habas y patatas, el plato nacional de Luxemburgo.
Pollo troceado guisado con cerveza, cebolla y tomate, tierno y con una salsa muy sabrosa.
Guiso vasco de bonito con patatas cascadas y pimiento choricero, típico de los pescadores.
Rape cocinado en una salsa marinera de tomate, ajo y vino blanco, con gambas y almejas.
Paletilla de cordero lechal asada lentamente hasta quedar tierna y dorada, típica de Castilla.
Chuletillas de cordero a la brasa o a la plancha, sencillas y muy sabrosas.