Sopa griega de alubias blancas con verduras y aceite de oliva, considerada el plato nacional griego.
Tostas galesas cubiertas con una cremosa salsa de queso cheddar y mostaza gratinada.
Pasta romana con solo queso pecorino y pimienta negra, sencilla pero técnica de preparar.
Capas de berenjena frita, salsa de tomate y queso gratinadas al horno, un clásico italiano vegetariano.
Rollo de pasta filo relleno de manzana especiada con canela y pasas.
Tortitas austriacas esponjosas troceadas, con pasas y azúcar glas, típico postre imperial.
Bolas de patata al estilo austriaco, perfectas como acompañamiento de guisos con salsa.
Pequeñas tartaletas portuguesas de hojaldre y crema, con la superficie tostada característica.
Empanadillas polacas rellenas de patata y queso, cocidas y después doradas en mantequilla.
Tortitas polacas de patata rallada, fritas hasta quedar doradas y crujientes.
Tarta de queso polaca elaborada con queso twaróg, densa y con un ligero toque a limón.
Gofres belgas densos y dulces con trocitos de azúcar perla caramelizado por fuera.