Croquetas cremosas de queso gruyère o parmesano, un aperitivo clásico en Bélgica.
Pequeñas tortitas holandesas esponjosas, servidas con mantequilla y azúcar glas.
Puré holandés de patata, zanahoria y cebolla, servido tradicionalmente con carne estofada.
Queso fundido con vino blanco para mojar pan, el plato social por excelencia de Suiza.
Tortilla suiza de patata rallada, dorada y crujiente por fuera, el acompañamiento nacional.
Pasta gratinada suiza al estilo alpino, con patata, queso y cebolla frita crujiente.
Polenta rumana cremosa servida con queso salado y nata agria, un plato humilde y reconfortante.
Buñuelos rumanos de queso fresco fritos, servidos con nata agria y mermelada.
Pan al vapor checo, cortado en rodajas, el acompañamiento perfecto para guisos con salsa.
Rollo de masa dulce enrollado en un cilindro, asado y rebozado en azúcar y nueces.
Los famosos rollos de canela suecos, esponjosos y aromáticos, típicos del "fika".
Pequeñas bolas de masa dulce danesas, similares a tortitas esponjosas, con mermelada y azúcar glas.