Arroz caldoso portugués con abundante marisco, muy similar al arroz caldoso español.
Pulpo asado al horno con patatas panaderas, bañado en abundante aceite de oliva y ajo.
Guiso polaco de col fermentada, carnes variadas y setas, conocido como el "bigos de cazador".
Guiso belga de pollo o pescado con verduras en una salsa cremosa a base de nata y yema de huevo.
Puré holandés de patata, zanahoria y cebolla, servido tradicionalmente con carne estofada.
Queso fundido directamente sobre patatas cocidas y embutidos, ideal para una cena entre amigos.
Tortilla suiza de patata rallada, dorada y crujiente por fuera, el acompañamiento nacional.
Sopa rusa de remolacha con verduras y carne, de color rojo intenso y sabor agridulce.
Rollitos rumanos de col fermentada rellenos de carne picada y arroz, cocinados lentamente.
Pequeñas salchichas rumanas sin tripa, especiadas y hechas a la parrilla.
Polenta rumana cremosa servida con queso salado y nata agria, un plato humilde y reconfortante.
Solomillo de ternera en una cremosa salsa de verduras, típico plato checo de celebración.